Tensión por el posible desmantelamiento del recinto felino

La Comisión Territorial celebrada este jueves ha evidenciado las diferencias entre el Ayuntamiento de Mungia y la asociación Mizoeli sobre el futuro del recinto felino utilizado desde hace años para la gestión de colonias de gatos comunitarios. Mientras el Consistorio defiende una reorganización basada en la legislación vigente, la asociación advierte de que no podrá continuar colaborando si desaparecen las instalaciones sin una alternativa adecuada.

El Ayuntamiento plantea retirar el vallado y las casetas

Durante la comisión, la concejala del Área Territorial, Leire Bilbao, explicó que la intención municipal es retirar el vallado y las casetas existentes para evitar que la zona se convierta en una especie de “zona zoológica”, reducir su vulnerabilidad frente a posibles actos vandálicos y evitar que pueda favorecer el abandono de animales. Según indicó, este planteamiento se basa en la legislación de bienestar animal vigente desde 2023.

La responsable municipal también anunció que se prevé una visita veterinaria para realizar una valoración técnica de la situación. Asimismo, señaló que uno de los objetivos municipales es reducir progresivamente tanto el número de colonias felinas como el número de ejemplares presentes en cada una de ellas.

Mizoeli defiende la continuidad del recinto

Horas antes de la comisión, representantes municipales visitaron las instalaciones y mantuvieron un encuentro con miembros de Mizoeli. Según ha trasladado la secretaria de la asociación, el recinto no es únicamente un punto de alimentación, sino una infraestructura utilizada desde 2014 para la atención de gatos dependientes y para alojar temporalmente animales capturados pendientes de esterilización dentro del programa CER.

La asociación asegura que las instalaciones se encuentran limpias y saneadas y recuerda que el propio Ayuntamiento se ha referido históricamente al lugar como “recinto Mizoeli”. Además, considera que la existencia del vallado y de las cámaras de vigilancia constituye una medida disuasoria frente a posibles abandonos, por lo que entiende que la retirada de las instalaciones podría producir precisamente el efecto contrario al pretendido.

Según trasladan desde la asociación, las mejoras realizadas en los últimos años han sido impulsadas por la gestión de Mizoeli Mungia mediante fondos propios, donaciones y trabajo voluntario, lo que ha permitido disponer de un espacio limpio e higiénico. Desde la entidad sostienen además que el Ayuntamiento no ha llevado a cabo actuaciones relevantes en estas instalaciones municipales.

Sin una alternativa, no seguirán colaborando

Desde Mizoeli han trasladado que, en caso de producirse un desmantelamiento sin una solución alternativa, dejarían de colaborar en la gestión de las colonias felinas.

La asociación sostiene que necesita unas instalaciones mínimas para atender gatos dependientes y mantener temporalmente animales capturados hasta su esterilización. Incluso se muestran dispuestos a estudiar una reducción del espacio o adaptaciones en las instalaciones, pero rechazan una eliminación completa del recinto sin una alternativa que permita continuar desarrollando su labor.

Asimismo, han advertido de que, si el Ayuntamiento ejecuta el desmantelamiento del recinto, acudirán a la vía judicial para solicitar medidas cautelares que paralicen cualquier actuación hasta que el asunto pueda ser resuelto por los tribunales.

La asociación señala además que, antes del anuncio del posible desmantelamiento del recinto, no consideraba necesario formalizar un acuerdo de colaboración con el Ayuntamiento de Mungia. Sin embargo, a raíz de los acontecimientos recientes, considera imprescindible suscribir un convenio que deje claramente definidas por escrito las responsabilidades, compromisos y condiciones de colaboración entre ambas partes.

Pendientes de los informes técnicos

Por el momento no se han presentado informes veterinarios ni se han concretado las medidas que se pretenden adoptar. Tanto las explicaciones municipales como las preocupaciones expresadas por Mizoeli ponen de manifiesto la necesidad de encontrar una solución consensuada que garantice el bienestar animal y permita mantener la labor que el voluntariado viene desarrollando desde hace más de una década.

La valoración veterinaria anunciada por el Ayuntamiento podría resultar determinante para definir el futuro de unas instalaciones que han sido utilizadas desde 2014 para la gestión de los gatos comunitarios de Mungia.

Compártelo: