Los puentes de Mungia, bajo el foco de ETB2: una llamada de atención sobre el mantenimiento de las infraestructuras municipales

La emisión de un reportaje en Euskadi Quédate (ETB2), elaborado con información y material audiovisual facilitado por Mungia Alkartu, reabre el debate sobre la necesidad de una política de mantenimiento preventivo en las infraestructuras municipales.
El programa Euskadi Quédate, de ETB2, se puso recientemente en contacto con Mungia Alkartu para ampliar información sobre la situación de varios puentes del municipio. El equipo del programa conocía el trabajo de seguimiento realizado por nuestra formación y solicitó, además, diversas secuencias de vídeo grabadas por el partido para documentar el estado de estas infraestructuras y completar el reportaje.
El resultado ha sido una pieza televisiva que ha permitido mostrar a toda Euskadi una realidad que muchos vecinos de Mungia conocen desde hace años: el deterioro de diferentes infraestructuras municipales y la necesidad de reforzar una política eficaz de mantenimiento preventivo.
Una problemática que viene de lejos
La situación actual no puede entenderse como un hecho aislado.
En 2021, el Ayuntamiento clausuró el puente Aurelio Arteche (Olalde) tras detectarse deficiencias estructurales. Sin embargo, las obras de rehabilitación no comenzaron hasta junio de 2023, en la recta final de la pasada legislatura, manteniendo durante cerca de dos años cerrada una de las conexiones peatonales y ciclistas más importantes del municipio.
Aquella actuación permitió recuperar el paso, pero también puso de manifiesto una cuestión de fondo: cuando una infraestructura necesita una rehabilitación de esa envergadura es porque el deterioro ha avanzado durante demasiado tiempo.
Lejos de convertirse en un punto de inflexión, los problemas han continuado apareciendo en otros puentes del municipio.
Torrebillela: una clausura que abrió muchas preguntas
Otro de los casos más conocidos es el del puente de Torrebillela.
Su cierre se produjo al día siguiente del trágico accidente ocurrido en Santander, donde el derrumbe de un puente provocó el fallecimiento de varios jóvenes.
Aquella coincidencia temporal llevó a muchos vecinos a preguntarse si el estado de las infraestructuras municipales estaba siendo objeto de un seguimiento periódico o si fue necesario que una tragedia ocurrida fuera de Mungia despertara una mayor preocupación por la seguridad de nuestros propios puentes.
Más allá de esa coincidencia, el caso puso sobre la mesa una realidad evidente: una infraestructura pública seguía fuera de servicio sin una solución definitiva.
Cuando son los vecinos quienes denuncian la situación
El malestar ciudadano también se hizo visible.
Durante el prolongado cierre del puente de Torrebillela, un vecino o vecina colocó varios carteles en el vallado de seguridad instalado a ambos lados del puente como protesta por la falta de mantenimiento y por el tiempo que llevaba clausurado.
Aquel gesto reflejaba el sentir de muchos mungiarras que veían cómo una infraestructura pública permanecía inutilizada durante años sin respuestas claras ni plazos definidos.
Cuando es la propia ciudadanía quien siente la necesidad de denunciar públicamente este tipo de situaciones, conviene preguntarse si las políticas de mantenimiento están respondiendo realmente a las necesidades del municipio.
El puente del bidegorri continúa esperando
El reportaje de Euskadi Quédate también recoge la situación del puente del bidegorri situado entre el aparcamiento Aurelio Arteche y el Garbigune, una infraestructura que continúa cerrada y cuya ausencia afecta diariamente a peatones y ciclistas.
El Ayuntamiento ha consignado una partida presupuestaria para su reparación. Se trata, sin duda, de una actuación necesaria y positiva.
Sin embargo, desde Mungia Alkartu creemos que esa no es la única cuestión que debe plantearse.
La pregunta no es quién va a reparar el puente. La pregunta es por qué ha llegado a este estado.
Reparar el puente es imprescindible.
Pero el verdadero debate comienza mucho antes.
¿Dónde ha estado la política de mantenimiento preventivo durante todos estos años?
Cuando una infraestructura pública necesita una rehabilitación integral tras permanecer cerrada durante tanto tiempo, no estamos únicamente ante una obra pendiente. Estamos ante el resultado de años en los que no se ha actuado con la suficiente anticipación.
El mantenimiento preventivo rara vez genera titulares. No permite organizar inauguraciones ni grandes anuncios. Sin embargo, constituye una de las herramientas más eficaces para garantizar la seguridad, conservar el patrimonio público y evitar que pequeñas intervenciones acaben convirtiéndose en costosas rehabilitaciones.
Ese es, a nuestro juicio, el verdadero debate.
No basta con reparar cuando el problema ya existe.
La obligación de una administración es evitar que llegue a producirse.
Un patrón que no puede ignorarse
Si observamos lo ocurrido durante los últimos años aparece un denominador común.
Un puente permanece cerrado durante años antes de ser rehabilitado.
Otro se clausura por motivos de seguridad.
Otro continúa fuera de servicio mientras espera su reparación.
Los vecinos muestran públicamente su malestar.
Y finalmente un programa de ámbito autonómico como Euskadi Quédate, de ETB2, dedica un reportaje a esta realidad contando, además, con la colaboración de Mungia Alkartu para documentarla.
Desde nuestra formación creemos que estos hechos no deben analizarse como episodios aislados.
Todos apuntan hacia una misma conclusión: Mungia necesita reforzar su política de mantenimiento preventivo.
Mungia necesita mirar al futuro
Desde Mungia Alkartu creemos que ha llegado el momento de abrir un debate serio sobre la conservación del patrimonio municipal.
Proponemos avanzar hacia un Plan Municipal de Mantenimiento Preventivo de Infraestructuras, que permita realizar inspecciones técnicas periódicas, establecer prioridades objetivas de actuación, planificar las inversiones con suficiente antelación y ofrecer a la ciudadanía información transparente sobre el estado de las principales infraestructuras del municipio.
Porque gobernar no consiste únicamente en construir nuevas infraestructuras.
También consiste en conservar adecuadamente las que ya existen.
Cronología de una problemática recurrente
- 2021 – Clausura del puente Aurelio Arteche (Olalde) por deficiencias estructurales.
- Junio de 2023 – Comienzan las obras de rehabilitación del puente Aurelio Arteche, en la recta final de la pasada legislatura.
- Marzo de 2026 – Clausura del puente de Torrebillela, cuyo cierre coincidió con el día siguiente al trágico accidente ocurrido en Santander, donde fallecieron seis jóvenes al desprenderse una pasarela.
- Julio 2026 – Vecinos muestran su malestar colocando carteles de protesta en el vallado de seguridad del puente clausurado en Torrebillela y Mungia Alkartu lo publica en sus redes sociales.
– El puente del bidegorri entre el aparcamiento Aurelio Arteche y el Garbigune continúa cerrado, pese a existir una partida presupuestaria para su reparación.
– El programa Euskadi Quédate (ETB2) contacta con Mungia Alkartu para solicitar información y material audiovisual sobre los puentes, emitiendo posteriormente un reportaje que vuelve a situar el estado de los puentes de Mungia en el debate público.
Conclusión: una oportunidad para cambiar el modelo
El reportaje emitido por Euskadi Quédate, de ETB2, no habla únicamente de puentes. Habla de una forma de gestionar el patrimonio público.
Durante los últimos años, Mungia ha visto cómo distintas infraestructuras han permanecido cerradas durante largos periodos de tiempo, cómo los propios vecinos han expresado públicamente su malestar y cómo problemas que durante mucho tiempo parecían quedar relegados al ámbito local han terminado siendo objeto de interés para un programa de televisión de ámbito autonómico.
Desde Mungia Alkartu creemos que esta situación debe servir para abrir una reflexión serena y constructiva.
Celebramos que el Ayuntamiento haya previsto una partida presupuestaria para reparar el puente del bidegorri entre el aparcamiento Aurelio Arteche y el Garbigune. Es una actuación necesaria y que permitirá recuperar una conexión importante para peatones y ciclistas.
Pero esa reparación no debe cerrar el debate. Al contrario, debería abrir uno mucho más importante.
¿Qué mecanismos de prevención han fallado para que varias infraestructuras municipales hayan llegado a un estado que ha obligado a clausurarlas durante años?
La gestión pública no puede limitarse a reparar cuando el deterioro ya es irreversible. Debe basarse en la inspección periódica, el mantenimiento preventivo, la planificación de inversiones y la conservación del patrimonio municipal.
Cada actuación preventiva evita riesgos, reduce el coste económico de futuras reparaciones y, sobre todo, evita que los vecinos pierdan durante años infraestructuras esenciales para su vida cotidiana.
Por ello, desde Mungia Alkartu proponemos que el Ayuntamiento impulse un Plan Municipal de Mantenimiento Preventivo de Infraestructuras, con revisiones técnicas periódicas, una planificación plurianual de actuaciones, criterios objetivos de prioridad y una rendición de cuentas pública sobre el estado de los principales puentes, caminos y equipamientos municipales.
Porque el mantenimiento no es un gasto.
Es una inversión en seguridad, en eficiencia y en calidad de vida.
Y porque una buena gestión no se mide únicamente por las obras que se inauguran.
También se mide por la capacidad de conservar aquello que ya pertenece a todos.
En definitiva, el mejor puente no es el que se repara después de años cerrado. El mejor puente es el que nunca tiene que cerrarse porque ha sido correctamente mantenido. Ese es el modelo de gestión que Mungia merece.
Video extraído del Capítulo 211 de Euskadi Quédate de ETB2
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