Del anuncio público a la opacidad institucional
En octubre de 2025, el diario DEIA informaba de un proyecto claro: una conexión peatonal y ciclista entre Mungia y Gamiz-Fika, presentada como un bidegorri con actuación en el entorno de Bolu bidea.
La narrativa era inequívoca: una infraestructura de movilidad sostenible, con impacto directo en el territorio.
Sin embargo, meses después, el Ayuntamiento de Mungia, a través de la concejala del área territorial y de la alcaldesa, ha optado por desmarcarse del proyecto, afirmando que no se trata de un bidegorri, sino de un sendero tipo GR.
Dos versiones incompatibles. Ninguna explicación clara.
Rechazo vecinal frontal: ni GR ni bidegorri
Los vecinos afectados han fijado una posición inequívoca:
Los vecinos rechazan tanto el sendero GR como el bidegorri en ese trazado
Las razones son claras y estructurales:
- Afección directa a propiedades privadas
- Impacto sobre el entorno rural
- Falta total de información previa
- Riesgo de expropiaciones
Además, han planteado una alternativa concreta:
Existe una alternativa por Axpe que permitiría desarrollar la conexión sin expropiaciones y con menor impacto sobre viviendas y fincas privadas
A día de hoy, no consta que esta opción haya sido analizada ni explicada públicamente por las instituciones.
Contradicciones políticas: lo publicado, lo negado y lo no aclarado
El debate ha llegado al ámbito institucional.
En comisión informativa, EH Bildu planteó una cuestión lógica:
Si el Ayuntamiento no planteaba un bidegorri, debía aclarar públicamente la información difundida en medios
La respuesta de la concejala del área territorial fue clara:
- Que no fue el Ayuntamiento quien habló de bidegorri.
- Que fue el medio quien lo publicó.
- Que no consideran necesario aclarar nada públicamente.
El Ayuntamiento reconoce la contradicción pública, pero decide no corregirla
Esto genera un escenario preocupante:
Se permite que la ciudadanía conviva con versiones contradictorias sin asumir responsabilidad institucional.
Mientras tanto, el proyecto sigue activo
Pese al desmarque institucional, los hechos sobre el terreno indican lo contrario.
En los últimos días, personas vinculadas a la Diputación Foral de Bizkaia han sido vistas recorriendo el trazado, realizando labores de inspección y toma de imágenes.
Si el proyecto no es lo que se dice, ¿por qué se sigue actuando sobre el terreno?
Línea roja: acceso a fincas privadas y opacidad
La situación alcanza su punto más grave en la zona de Bolu.
Propietarios han denunciado que se ha accedido a fincas privadas sin consentimiento expreso, ignorando su negativa.
Los testimonios coinciden en aspectos especialmente preocupantes:
- Falta de identificación clara.
- Ausencia de explicaciones.
- Actitudes evasivas.
- Ocultación de documentación sobre el trazado.
Se han producido situaciones en las que se evitaba mostrar el mapa del proyecto a los propietarios directamente afectados
Este tipo de comportamientos no solo generan desconfianza, sino que pueden implicar vulneraciones graves de derechos básicos.
Marco jurídico: lo que no se puede hacer
Los hechos descritos pueden tener implicaciones legales relevantes:
- Derecho a la propiedad privada (art. 33 de la Constitución Española)
- Inviolabilidad de espacios privados (art. 18 de la Constitución Española)
- Ley de Expropiación Forzosa, que exige procedimiento, información y garantías
- Ley 39/2015 de Procedimiento Administrativo Común, que obliga a informar a los interesados
Acceder a fincas privadas sin consentimiento ni procedimiento puede constituir una actuación irregular e impugnable
Responsabilidad institucional: nadie responde, todos intervienen
Este caso refleja un patrón claro:
- Se publica un proyecto
- El Ayuntamiento se desmarca
- La Diputación actúa sobre el terreno
- Los vecinos no son informados
Un modelo donde la responsabilidad se diluye, pero la afección es real
Cabe recordar que Ager Izagirre, actualmente diputado foral, fue alcalde de Mungia durante dos legislaturas, lo que refuerza la necesidad de coherencia institucional y coordinación real.
Mungia Alkartu: claridad, respeto y alternativas reales
Desde Mungia Alkartu defendemos una posición clara:
- Respeto absoluto a la propiedad privada
- Información pública desde el inicio
- Participación real de los vecinos afectados
- Evaluación de alternativas como la de Axpe
- Coordinación institucional sin contradicciones
No se puede gobernar cambiando el nombre de los proyectos y actuando sin dar explicaciones
Conclusión: no es el proyecto, es la forma de gobernar
Mungia necesita avanzar, pero con rigor.
Lo que está ocurriendo no es un debate técnico entre un bidegorri o un sendero. Es un problema de transparencia, de respeto y de modelo político
Se comunica una cosa, se niega después y, mientras tanto, se actúa sin informar a quienes se verán afectados
Y eso tiene un nombre: mala gestión